A diferencia de un inodoro tradicional, un inodoro inteligente incorpora funciones automáticas y ajustes personalizables, pensados para adaptarse a cada usuario. El resultado es una experiencia más cómoda, higiénica y sofisticada.
Este tipo de tecnología mejora no solo el uso diario, sino también la percepción del espacio, aportando valor al diseño del baño.





































